Quito, 18 oct (La Calle). – De acuerdo con las cifras del Ministerio de Salud, en 2018, seis niñas de entre 10 y 14 años dieron a luz cada día, además de 148 adolescentes de entre 15 y 19 años. Así lo indicó el representante del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), Joaquín González

El estado ecuatoriano invierte más de USD 270 millones en gastos por embarazo adolescente. Situación que, según los temores de González, se recrudeció en el confinamiento a causa del Covid-19. Esto debido a que las niñas y adolescentes pasaban más tiempo con sus victimarios.

Responsabilidad del Estado

Para el experto es de vital importancia que el Estado y la sociedad se concienticen sobre los mecanismos fundamentales para prevenir la violencia y el embarazo adolescente. Una buena educación sexual y afectiva, buena información y empoderamiento de las menores son algunas de las claves para erradicar esta situación.

«Igual que ponemos a un niño una vacuna para que no contraiga enfermedades, tendríamos que trabajar también la prevención de la violencia. Es un estrés tóxico que se instala en el cerebro de niños y niñas durante su crecimiento, que les impide desarrollarse plenamente como personas», expresó.

Políticas públicas que el Ejecutivo vetó

El pasado 25 de septiembre, el Ejecutivo vetó el Código Orgánico de la Salud. Mismo que planteaba políticas públicas en torno a la salud reproductiva de los ciudadanos. El artículo 22 recordaba que los adolescentes son sujetos de derechos, de acuerdo con la constitución ecuatoriana.

Plantea que puedan recibir información integral (incluida salud sexual y reproductiva) sobre autonomía y autocuidado para que puedan ser partícipes de las decisiones que afectan su desarrollo social, psicológico y biológico.

El artículo 115 indicaba que el Estado debe implementar políticas públicas y programas educativos para los centros de desarrollo integral para la primera infancia y establecimientos educativos a nivel nacional en materia de educación sexual. Esto para prevenir el embarazo en adolescentes, cuya tasa es alta en el país.

Cifras

El estudio de Unicef revela cifras preocupantes sobre la oportunidad de estudios para las madres adolescentes. Quienes no fueron madres en ese período tienen 6 % más probabilidades de terminar la educación primaria y secundaria y 11 % más de llegar al nivel de educación superior.

El país perdió USD 59.6 millones en 2017 en el costo de oportunidad de la educación por el embarazo en adolescencia que origina abandono y rezago escolar. Hay una brecha grande entre los ingresos de quienes fueron madres en la edad adulta (5,189) y quienes lo fueron de adolescentes (4,015). Una diferencia del 23%.

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