Ni Guillermo Lasso ni el BAN se han pronunciado sobre la Ley de Desarrollo Económico

Quito, 28 nov (La Calle).- Tras los hechos ocurridos en la Asamblea Nacional, el pasado 26 de octubre, durante la resolución  del proyecto de Ley de Desarrollo Económico y Sostenibilidad, fiscal muchas han sido las opiniones vertidas en redes sociales desde la ciudadanía, las militancias y los mismos movimientos y partidos políticos.

Desde la bancada de UNES se cuestionó la decisión de Pachakutik de no aprobar el informe de minoría, propuesto por un legislador de la Revolución Ciudadana. Mientras que desde Pachakutik, la ID e incluso el Partido Social Cristiano, las críticas fueron hacia UNES por no apoyar la moción de negación y archivo de la Ley.

Sin embargo, entre todo el fuego cruzado, un sector se ha mantenido en silencio: el oficialismo. Ni el presidente Guillermo Lasso ni la bancada del Acuerdo Nacional ha emitido algún pronunciamiento sobre lo que sucedió en el Pleno legislativo.

El viernes, al clausurar la sesión, solo la asambleísta de CREO, Ana Belén Cordero, dijo que hay “una disquisición jurídica en la Ley Orgánica de la Función Legislativa, de qué es lo que ocurre en estos momentos”

Aseguró, que no tienen una definición concreta, pero que no ven un escenario posible para que la normativa entre por el ministerio de la Ley, porque la Asamblea se pronunció.

El silencio del Gobierno

El sociólogo Agustín Burbano de Lara dijo a Radio La Calle que hay tres posibles lecturas. La primera, sostiene, es que al Gobierno no le conviene pronunciarse. Esto, explica el experto, “porque hay una conversación negativa y lesiva que está afectando las condiciones de posibilidad, en el mediano plazo y corto plazo, del voto conjunto o de la coincidencia en la votación de UNES, Izquierda Democrática y Pachakutik para elegir, en algún momento, una alternativa respecto a las políticas de Guillermo Lasso”.

Afirma que, en estos momentos, hay fuego cruzado entre las tres organizaciones. Sobre todo entre Pachakutik y UNES y, en este escenario, no es inteligente para el Gobierno interceder en la conversación pública, porque el poder de destrucción de estos intercambios perdería efecto.

Otra lectura es que el Gobierno está evaluando cuál discurso sostener ante sus bases comunicacionales e ideológicas más dogmáticas e intransigentes, como Carlos Vera, Los Pelagatos y algunas instancias de Ecuador Libre.

“De una u otra manera la reacción y la disputa interna, en el seno de UNES, a cualquier lector externo da la impresión de que en realidad hubo un pacto y eso es inadmisible. Entonces, si en algún momento hay temores o dudas de un pacto por la posible prelibertad de Jorge Glas o la unificación de penas, para estos sectores intransigentes va a ser algo innegociable”, argumenta.

Reitera que es posible que el Gobierno esté tratando de ver como detiene eso. Finalmente, la tercera opción sería la expuesta por Ana Belén Cordero, que no esté clara la situación jurídica y se considere que el proyecto no pasará por el ministerio de la Ley, aunque asegura que esto es erróneo.

Por su parte, la socióloga política, Paulina Mogrovejo, en entrevista con Radio La Calle, dice que posiblemente el Gobierno esté estudiando la situación jurídica de lo que ocurrió en la Asamblea Nacional. “Es inédito que se haya negado dos informes, uno de mayoría y otro de minoría, y que esto no se haya definido desde la Asamblea y la Presidencia, si es que en verdad tiene como efecto jurídico que pase por el ministerio de la Ley”, sostiene.

A su criterio, el Gobierno está analizando jurídicamente todos los efectos y, quizá, sobre esa base se pronuncie mañana sobre lo que viene con el proyecto de Ley económico urgente.

«Ese vacío de respuestas, de parte de las funciones Ejecutiva y Legislativa, hace que desde la opinión pública se trate de interpretar este tema, pero evidentemente es necesario un pronunciameinto, que esperamos sea lo más pronto posible, para terminar con esta incertidumbre.

Negativas y abstenciones

Mogrovejo sostiene que no quisiera hablar de pactos entre UNES y el Ejecutivo, en contra del propio proyecto político histórico, que llevó a ganar varias elecciones a Rafael Correa. “Si podría hablar de una irresponsabilidad con el pueblo ecuatoriano, en relación a las consecuencias jurídicas de abstenerse. Ayer leía tuits del propio Rafael Correa, que es quien tiene el liderazgo de esta organización, y señalaba que lo hicieron porque Pachakutik y Social Cristianos no votaron por su informe. Yo no creo que ese sea un argumento válido para justificar y mirar para otro lado en este tema”, cuestiona.

Resalta que hay una crisis política en la Asamblea Nacional, pues ninguna bancada ha podido articular diálogos, consensos o proponer debates en favor de los intereses de la ciudadanía, más allá de sus propios intereses partidistas y de grupos.

Por su parte, Burbano de Lara señala que en lo personal, si es que existiría un pacto, llama muchísimo la atención que en los espacios direccionales de UNES, luego de la constante agresión en términos de golpistas, desestabilizadores, terroristas, corruptos, guerra sucia, de la persecución política, de la cuestión con fiscalía, contraloría, pensar que hay un mínimo de confianza para tener amplitud con el Gobierno.

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