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La muerte se apila sin control en la Morgue de Guayaquil

Quito, 13 jun (La Calle).- El Gobierno no tuvo más remedió que admitir una realidad evidente en Guayaquil. Un comunicado oficial del Servicio Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses (SNMLCF) informó que “debido al incremento de la violencia criminal en el país, existe un mayor número de cadáveres NN en el Centro Forense Zonal 5 y 8 – Laboratorio de Criminalística de Guayaquil que no han sido identificados ni retirados por sus familiares”.

De acuerdo con diario El País, más de 200 cuerpos sin identidad se apilan en la Morgue de Guayaquil, por lo que los miembros de Medicina Legal tuvieron que buscar una solución a este problema. Al aumento de la criminalidad se suma los problemas del sector energético, el comunicado del SNMLCF explicó que los contenedores refrigerados para mantener a los cadáveres sufrieron daños. Uno de ellos quedó inservible y recién el 8 de junio pudieron recuperarlo, en tanto solo tenían disponible un contenedor que, con la cantidad de NN, quedó sin abasto.

“Los funcionarios han recogido en la puerta del contenedor pedazos de cuerpos que se han salido de las fundas forenses y los han guardado en bolsas. Han usado unas torres de luz para alumbrar el fondo del depósito, donde se apilaban brazos, cabezas y troncos sueltos”, explica El País, que ha tenido acceso al lugar.

Según el Ministerio del Interior, la cifra de muertes violentas en Guayaquil entre enero y abril de 2024 llega a los 485 casos. Durante 2023 se registraron 729. Sin embargo, los cadáveres llegan desde otros cantones del Guayas: Durán, Posorja, Playas, Tenguel, Samborondón y Daule. Los cuerpos se guardan individualmente en una cámara frigorífica con capacidad para 15 personas. Con el hacinamiento, empezaron a almacenar hasta 3 cuerpos en el espacio individual.

Medicina Legal en el abandono

A pesar de la reparación de uno de los contenedores no se podían trasladar los cuerpos. No contaban con la indumentaria especial para evitar contagios de enfermedades por manipulación de cadáveres en estado de descomposición. La presión llevó al Gobierno a entregarle los trajes de bioseguridad y que empezaran a trasladar las bolsas al otro contenedor.

De acuerdo con la investigación de El País, solo existen cuatro funcionarios en un lugar al que llegan quince cadáveres en una jornada laboral. El procedimiento pericial puede tardar entre tres y seis horas. Los médicos legalistas deben hacerlo en 30 minutos. (MIB)

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