Quito, 22 oct. (La Calle).- Ecuador recibirá un total de nueve millones de dosis de la vacuna contra el COVID-19 que provendrán de tres distintos laboratorios internacionales.

La empresa de investigación biomédica Pfizer y su similar alemana, BioNTech, anunciaron el pasado 21 de octubre un acuerdo con el Ministerio de Salud Pública del Ecuador (MSP). para suministrar dos millones de dosis de la vacuna contra el COVID-19. Ecuador recibirá un total de nueve millones de dosis de distintas farmacéuticas.

La entrega de estas dosis se realizará progresivamente hasta el 2021, siempre y cuando los resultados del estudio clínico que está en desarrollo confirmen su eficacia y seguridad.

El Gobierno ecuatoriano firmó también un acuerdo de compra venta para la adquisición de alrededor de cinco millones de dosis de la vacuna que desarrollan la Universidad de Oxford en asociación con la empresa farmacéutica Astra-Zeneca.

El MSP también ha suscrito una carta de intención para adquirir dos millones de dosis adicionales de la vacuna que desarrolla la biofarmacéutica United Biomedical, a través de la subsidiaria COVAXX.

GAD’s no podrán importar vacunas contra COVID-19

El ministro de salud, Juan Carlos Cevallos, afirmó que, antes de entrar al país, las vacunas de los distintos laboratorios serán calificadas por la Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (ARCSA).

“No se va a poder importar vacunas por parte de empresas privadas, alcaldías o GAD’s. Siempre tienen que pasar por el ente rector”, agregó.

Inconvenientes en ensayos clínicos

La vacuna desarrollada por Oxford y Aztra Zeneca ha experimentado varios inconvenientes durante la tercera etapa de ensayos clínicos en humanos.

A inicios del pasado mes de septiembre, los ensayos en humanos tuvieron que ser detenidos. La razón fue la presencia de un caso de mielitis transversa, una extraña enfermedad neurológica. El 20 de septiembre se reportó un segundo caso de esta rara y grave enfermedad.

El miércoles 21 de octubre, se reportó en Brasil, la muerte de un voluntario en el ensayo clínico de Astra Zeneca. En declaraciones dadas por la farmacéutica se aseguró que el voluntario recibió un placebo y no una dosis de la vacuna.

Los expertos en vacunas puntualizan que los voluntarios de los ensayos clínicos pueden enfermarse y morir por razones no necesariamente relacionadas con la propia vacuna. (E.Q.)

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