Quito, 21 oct (La Calle). – Bandas criminales de “autodefensas” fascistas se organizan en Quito para atacar la movilización que han anunciado algunos sectores sociales para este jueves.

Alexis Ponce, defensor de DD.HH, explicó que el derecho a la vida tiene que ser respetado.

Por lo tanto, “ningún grupo social, político, ideológico, religioso o partidario puede contraponerse a las expresas normas de los estándares internacionales de los derechos humanos en relación a protestas y las normas Constitucionales”.

El derecho a la protesta

Todos los ciudadanos tenemos el derecho humano a la libre expresión, la protesta y la resistencia. Sin embargo, Alexis puntualiza que este derecho «no implica destrozos al Patrimonio ni ataques a la integridad física».

«Esto debería quedar como un primer norte ético a la hora de cuestionar no solamente a los fascistas sino a los propios movimientos sociales para que entiendan el respeto de ciertas normas de convivencia al momento de la protesta», explica.

“En cuanto a los sectores fascistas, porque no hay otra palabra para describirlos, las autoridades tienen una responsabilidad investigativa y sancionatoria que deben asumir. Estos grupos no pueden desempeñar la labor del ‘orden público’, ni paramilitarismo, ni de escuadrones de la muerte o parapolicialismo por parte de las élites de la sociedad quiteña”, añadió Alexis.

Las funciones del Estado

Ponce explicó que el único espacio autorizado para el uso de la fuerza en el país y cualquier sociedad es la fuerza pública; «no motociclistas, ni enmascarados, ni la nueva legión blanca».

La Fiscal Diana Salazar y la Ministra de Gobierno, María Paula Romo, «tienen la obligación inmediata de investigar y sancionar a estos grupos fascistas».

Resaltó que las autoridades del Gobierno de Moreno deben obtener esa información inmediatamente y debemos exigirle como sociedad civil al régimen que no actúe como lo hizo Bordaberry en el Uruguay.

«Ahí guardaron un silencio atroz en favor de las patotas del Cono Sur para que se encarguen de crear las condiciones necesarias, legitimar violencias y acusar a grupos enmascarados», añadió Alexis.

La «Legión Blanca»

Alexis asegura que las autoridades de Fiscalía, del Ejecutivo y Legislativo debieran recordar a quienes de 2001 a 2008 crearon la llamada «Legión Blanca».

«Siguen vivos, están libres, nunca fueron procesados, y veo que siguen insistiendo en crear matrices de propaganda negra y gris. Son entrevistados hasta políticos como el Coronel retirado Mario Pazmiño, ex-jefe de inteligencia. ¿Por qué no investigan las autoridades y los medios de comunicación las similitudes de los panfletos electrónicos de entonces, con los panfletos en la red social de hoy?»

«Operaciones de propaganda»

El defensor de los DD.HH explica que también se puede tratar de un mecanismo de «medición del miedo». «En el argot de la contrainteligencia se desarrolla propaganda gris y negra con el fin para sembrar miedo y evitar que la gente asista a las protestas», añadió.

Alexis Ponce hizo un llamado a los periodistas a que hagan una indagación de lo que fue la «legión blanca» hace 20 años. Él asegura que en esas fechas plantearon denuncias en contra de este grupo y recibieron 17 amenazas de muerte y el silencio del Estado.

Sin embargo, un patriota coronel del Ejército denunció los nombres de tres oficiales entre los principales involucrados en esas operaciones.

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