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¿Qué tan parecidos son los asesinatos de Galán y Villavicencio?

Quito, 12 ago (La Calle).- Medios internacionales en sus análisis han llegado a comparar la violencia de Ecuador con la que vivió Colombia durante los años 80 y 90 del siglo pasado. El asesinato del candidato Fernando Villavicencio a puertas de las elecciones anticipadas recuerda al magnicidio que sufrió el representante del partido Liberal, Luis Carlos Galán, para los comicios de 1990, pero ¿son similares ambos sucesos?

¿Quién era Luis Carlos Galán?

Luis Carlos Galán era un abogado, economista, periodista y político colombiano. Al momento de su muerte tenía 45 años. Entró en la actividad política en 1969 cuando obtuvo su primer cargo público de la mano de un expresidente liberal, Carlos Lleras. Pasó por el Ministerio de Educación, la Embajada de Colombia en Italia y el senado en 1978 cuando obtuvo un escaño para representar a Santander. En 1979 fundó el partido Nuevo liberalismo y obtuvo un abrumador apoyo en las elecciones para el concejo de Bogotá al año siguiente. Para 1982 alistó su primera participación en las elecciones presidenciales. Llegó en tercer lugar en esos comicios que ganó Belisario Betancur.

En 1987, después de su trabajo como senador, regresó al partido Liberal y preparó su tercera candidatura presidencial (en 1986 fue candidato, pero después retiró su candidatura). El 23 de julio de 1989 se libró de un atentado en la Universidad de Medellín, donde hombres armados lo esperaban. Sin embargo, el 18 de agosto, en el municipio de Soacha, Cundinamarca y mientras se encontraba pronunciando un discurso en un mitín en la Plaza recibió 5 disparos, tres de ellos fueron fulminantes.

Se supo después que sus asesinos formaban parte del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), que se supone eran los encargados de la seguridad del país y los candidatos. También habrían estado involucrados los líderes del cartel de Medellín, Pablo Escobar y Gonzalo Rodríguez Gacha.

Fernando Villavicencio

Fernando Villavicencio no tenía un recorrido largo en política. Fue asambleísta nacional en el período 2021 – 2025 (terminado abruptamente por la muerte cruzada), pero su trabajo como periodista incluía varias investigaciones y libros publicados. Al momento de su asesinato tenía 59 años. Su muerte ocurrió fuera de un coliseo en el norte de Quito cuando salía de un mitín político. A pesar de que contaba con seguridad policial, quienes lo ingresaron a una camioneta, los atacantes dispararon por el otro lado del vehículo. Recibió tres tiros en la cabeza, por lo que cuando llegó a la Clínica de la mujer, a unas cuantas cuadras, ya no tenía posibilidad de salvarse.

A pesar de que sus asesinatos se realizaron en plena campaña electoral y en mitines políticos, el contexto de los países son distintos.

Contexto político – social

¿Tenía Villavicencio posibilidades de pasar a segunda vuelta? Según las encuestas, estaba fluctuando entre el tercero, cuarto o quinto lugar. Por lo que, probablemente, no hubiera pasado a aquella instancia. Aunque viene de la mano de una alianza, Construye, el partido que lo cobija, no tiene una incidencia política fuerte en nuestro país.

A diferencia de Galán. Representando al partido liberal, el político tenía la ventaja y podía ganar las elecciones de 1990, es más, su reemplazo, César Gaviria, ganó esos comicios holgadamente, en parte por el cariño a Galán y la indignación que tenían los colombianos en ese momento.

¿Ecuador es la Colombia de los 80? El panorama es aún más grave. En la década de 1980, los carteles colombianos de la droga dominaban el panorama de distribución de cocaína y formaban un reino del terror dentro de su país que llevó a la muerte de periodistas, dirigentes, policías, militares y políticos como Galán. El Cartel de Cali y Medellín lideraban las operaciones ilegales de producción y venta de drogas.

Si bien el horror, los sicarios y la muerte estaban impregnados en esa época, las cosas han cambiado desde entonces. Ya no existen los grandes carteles colombianos. En su lugar, los carteles mexicanos, Sinaloa y Juárez, han tomado gran fuerza y protagonismo en el mercado de las drogas, pero no lo hacen solos. Echan mano de las bandas delincuenciales locales. En el caso de Ecuador, los Lobos y Choneros. De esa forma, Ecuador se convirtió en el primer distribuidor de drogas en la región. Colombia sigue siendo el primer productor. A ello se suma el apoyo de las mafias europeas como la albanesa.

En el Ecuador de los años 20 del siglo XXI se le suma el Estado ausente. La falta de acción de las instituciones de seguridad han llevado a una crisis en el país que el gobierno de Guillermo Lasso no ha podido frenar. El sistema penitenciario, fuera de control, ha llevado a los líderes de las bandas a seguir con sus operaciones ilegales aún cuando están tras las rejas. Villavicencio denunció que alias Fito, líder de los Choneros le había enviado amenazas días antes de su asesinato.

Ecuador vive horas oscuras, donde la inseguridad y el terror han tomado espacio. Son diferentes contextos, pero la sensación es la misma. El mismo terror y zozobra que vivieron los colombianos en los años 80. (MIB)

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