Jóvenes / Photo by Nik Shuliahin on Unsplash

Quito 28 de sep (La Calle).- Los hogares más propensos al enflaquecimiento económico en tres meses sin una fuente de ingreso son aquellos representados por jóvenes menores a 25 años en el Ecuador, según una investigación realizada por BBVA research.

La economía no solo está condicionada al nivel de desarrollo de los países. De acuerdo con las estadísticas, en Ecuador las familias que tienen mayor vulnerabilidad financiera son aquellas cuya persona de referencia es menor a los 25 años de edad. En este grupo se colocan países como Argentina y Chile. En un segundo grupo, la vulnerabilidad proviene de los hogares donde el referente es mayor a 64 años como en el caso de Colombia, Hong Kong y Paraguay.

A pesar de que se registra una gran variedad de resultados en Latinoamérica y Europa, los grupos económicos que concentran una mayor vulnerabilidad financiera corresponden a aquellos cuya persona de referencia es menor a 25 años y mayor de 64 años.

¿Oportunidades para los jóvenes ecuatorianos?

Los resultados sugieren que el acceso a la Universidad garantiza una menor probabilidad de formar parte de un hogar vulnerable, pero el confinamiento por la pandemia y la gestión del Gobierno expusieron la crisis económica a la que se enfrentan los ecuatorianos.

En los últimos meses, las calles fueron escenario de protestas contra el oficialismo. El personal de salud, docentes y funcionarios públicos no reciben a tiempo su salario y se enfrentan a despidos masivos en el marco de la pandemia por Covid-19. Este hecho impulsó a trabajadores y universitarios a protestar en las calles por la precarización del trabajo y el recorte presupuestario.

Un ejemplo más

Las jornadas de los posgradistas dieron cuenta de la difícil situación a la que se enfrentan los jóvenes en el país. El anestesiólogo Juan Cajamarco se sintió aliviado cuando el viceministro de Gobierno, Christian Cevallos, firmó un acuerdo hasta el 18 de septiembre por el pago de sus servicios. “Mi familia es de Cuenca, mi manutención corre por mi cuenta, el transporte, la comida. Estos recursos son vitales para mí”, sostuvo.

Así mismo, la becaria Lizeth Celi Tobar, sostuvo que en cuanto reciba su sueldo responderá por una parte del material que compró durante la emergencia sanitaria. “Es demasiado duro no tener insumos y encima de todos nos reprimieron, es una vergüenza”. Decenas de posgradistas se enfrentaron a la Policía durante una semana para recibir una respuesta. (GG)

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