Quito, 15 oct (La Calle).- La Comisión de Desarrollo Económico del Legislativo realizó evaluaciones al proyecto de reforma del Gobierno a la Ley Orgánica de Empresas Públicas. Para ello, los asambleístas invitaron al gerente general de Petroecuador, Ricardo Merino, para que realice las observaciones pertinentes al proyecto de Lenín Moreno.

El gerente de la petrolera estatal hizo varias críticas a la redacción de los artículos del proyecto de reformas. El Gobierno planteó, en el Art. 2. De la Ley Orgánica Reformatoria de las empresas públicas, que las empresas del Estado sean calificadas como entidades que sirven para “atender las clases de objetos empresariales previstos en la Constitución”. Merino cuestionó que se use la palabra “atender” cuando las empresas públicas “administran las necesidades empresariales del Estado”.

Excedente petrolero

Otro de los puntos tratados por el Gerente fue el reparto de los excedentes petroleros. El Gobierno plantea en su reglamento que el directorio de la empresa pública sea quien apruebe la distribución de los ingresos extras.

Merino, en nombre de Petroecuador, sugirió que se respete el espíritu constitucional y que los excedentes se destinen a la inversión y reinversión en las propias empresas públicas, de lo contrario que el dinero se remita al Presupuesto General del Estado.

La última crítica a la propuesta de Moreno tuvo que ver con la regulación financiera de las empresas. Merino cuestionó que el proyecto del Gobierno quiera regular la contabilidad de las empresas públicas a partir de criterios técnicos propios, cuando toda sociedad empresarial, ya sea pública o privada, debería estar normada por las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF).

Refinería de Esmeraldas: un problema pendiente

Varios asambleístas de la Comisión solicitaron al gerente de Petroecuador que asista a una nueva convocatoria, con el fin de hablar sobre la situación crítica de la Refinería de Esmeraldas. Fernando Burbano, legislador de Juntos Podemos, pidió a Merino información respecto a problemas de los acueductos en la sede petrolera.

“Tenemos un grave problema en la Refinería de Esmeraldas. En Manabí tenemos preocupaciones respecto al acueducto La Esperanza. Hay una crisis muy grave que no se resuelve, porque ustedes saben que hay conexiones clandestinas de todo tipo. Lamentablemente muchas de ellas son conexiones que van hacia grandes proveedores, que encuentran esto como una gran forma de ahorrar recursos.”, manifestó Burbano a la Comisión. (DR).

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