Quito, 19 may (La Calle).-El artículo 10 de la Ley Humanitaria permite que el 50% de los intereses de créditos otorgados a pequeñas y medianas empresas, sean deducibles del impuesto a la renta.

La Ley reza: «Si las entidades del sistema financiero nacional que a partir de abril de 2020 y hasta el 31 de diciembre de 2020, otorgaren créditos a MIPYMES, […] superiores a 25.000 dólares, a un plazo mínimo de cuarenta y ocho meses, podrán deducirse del impuesto a la renta el 50% del valor de los intereses recibidos por pago de estos préstamos».

Esta ley también permite crear una nueva jornada laboral de mínimo 20 horas y máximo 40, distribuidas en un máximo de 6 días. Ningún artículo se refiere a pagos adicionales por laborar fin de semana. Además, los salarios se pueden reducir hasta un 45%.

Colectivos de trabajadores y ciudadanos rechazan la Ley Humanitaria. Andrés Arauz, miembro del Observatorio de la Dolarización asegura que Moreno «debe vetar totalmente ambas leyes (Humanitaria y de Finanzas Públicas) aprobadas por la Asamblea», pues «la primera precariza al sueldo del trabajador y segunda precariza a la seguridad social y a los gobiernos locales».

El Colectivo de Trabajadores «Y si te pasa a ti» rechazó la Ley porque «lesiona los Derechos de los Trabajadores del Pais, dejandonos en completo estado de indefensión».

Otro de los grupos ciudadanos es Periodismo del Sur, que asegura que la Ley Humanitaria es una ley inhumana. «No te confundas pueblo ecuatoriano, las empresas harán lo que les da la gana con el empleado, y lo que ganen se llevarán a paraísos fiscales para evadir impuestos».