Quito, 9 oct. (La Calle).- Hoy se conmemoran 200 años de independencia de Guayaquil. La ciudad se muestra moderna, contemporánea y vanguardista, aunque bajo un modelo municipal arcaico y ornamental.

 Para la Doctora Patricia De la Torre Arauz, profesora e investigadora durante 42 años en la Pontífice Universidad Católica del Ecuador, las relaciones entre los últimos gobiernos municipales y los guayaquileños no ha cambiado en absoluto.

¿Qué diferencias de estilo y de fondo existen entre los estilos de Viteri y Nebot?

Cynthia Viteri es la “hija” de León Febres Cordero y Jaime Nebot. El estilo no se ha modificado.

Para los alcaldes de Guayaquil, la ciudad es un “Estado, dentro de un Estado”, la forma y las líneas del estilo de gobernar es como si fueran señores semifeudales, dueños de una ciudad. En esa medida también los habitantes guayaquileños deben comportarse bajo ese mismo esquema. La alienación es la característica del comportamiento entre la autoridad y los ciudadanos.

¿Qué diferencias tienen en sus agendas?

Cynthia Viteri busca que la ciudad esté agradable, bonita. Por las fiestas va a estar llena de luces en lugares determinados de la ciudad y eso al pueblo le gusta. Esto no se aplica para toda la ciudad de Guayaquil. Son únicamente en puntos determinados y centrales. Es una impresión, pero no ha solucionado los problemas de alcantarillado, sobre todo de los sectores populares. Nebot y Viteri hicieron y dejaron de hacer lo mismo. No existe un abastecimiento de agua potable a los sectores populares que son problemas graves. ¿Cómo se afronta la misma pandemia? ¿Cómo los habitantes se pueden lavar las manos varias veces?

Por otro lado, la modernización de la ciudad consiste en trazar ciertos programas, ciertas líneas, etc., etc., conducen a un modelo que siempre ha sido típico en Guayaquil: la privatización. El mejor ejemplo: el Malecón.

¿Qué temas prioriza?

Una de las cosas importantes de las que hacía Nebot era justamente la regularización de ciertos terrenos, en los lugares, en los barrios pobres y también en los barrios de clase media. Y bueno, en la clase alta ya se producía otro tipo de comportamiento, mediante el cobro de comisiones. En definitiva, no existe visión social.

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