En el Ecuador 54 de cada 100 mujeres microemprendedoras son víctimas de violencia

Anabel Marcillo, redactora

Quito, 20 oct (La Calle).- 54 de cada 100 mujeres dueñas de microemprendimientos han sufrido violencia por parte de sus parejas o exparejas.

La red de mujeres de la economía violeta organizó el primer foro nacional  de alto nivel – reactivación económica en clave violeta: Emprendimiento con propósito y libre de violencia. Este foro contó con la participación de Arístides Vara-Horna, quién expuso los costos que le representan al país.

Las cifras expresan que el 73,7% de las mujeres emprendedoras han sufrido algún daño físico o emocional. Esto ha ocasionado un costo anual de 214 millones de dólares americanos como pérdida de ingresos netos. Representan, además, de una pérdida de 28,9 millones de dólares en gastos de bolsillo, un equivalente al 0,26% del Producto Interno Bruto del año 2019.

Viviana Maldonado, directora del programa prevención de violencia contra las mujeres PreViMujer de la corporación alemana GIZ, mencionó que “las dueñas de emprendimientos y microemprendimientos son afectadas por violencia de pareja”. Según señaló Maldonado, la violencia que viven las mujeres emprendedoras no es solo económica sino también sicológica. En varios de los casos las afectadas buscan ayuda y esa ayuda representa un gasto directo para sus bolsillos, por ende afecta a sus ingresos.

Otros tipos de violencia

Las mujeres emprendedoras no solo son vulneradas por sus parejas o familiares sino también por las entidades financieras, pues no existen programas de créditos que apoyen a mujeres emprendedoras. Al contrario existen muchas trabas en el proceso como la solicitud de un garante o la firma de sus esposos o parejas para acceder al crédito.

Así también existe una nula educación financiera en las mujeres, esto debido a que sus convivientes o familiares masculinos son más participes del sistema financiero.

El economista Roberto Romero mencionó que  es necesario “reinventar y romper paradigmas haciendo que el entorno familiar no decida por ellas”.

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