Si recibió la primera dosis de la vacuna es mejor evitar el alcohol

Quito, 22 de jun, (La Calle).-Mauricio Sandoval tuvo hace poco un festejo. Bebió ron y vodka, al punto que su novia lo llevó de regreso a casa al mando de su vehículo.

Al día siguiente, además del chuchaqui, sentía otro malestar. “Cuando desperté sentí un pinchazo en el brazo, recién entonces recordé que me había vacunado contra la COVID-19”.  Algo molesto tomó el teléfono celular y comenzó a buscar información sobre si la ingesta de alcohol provoca efectos dañinos en el organismo.  En la actualidad, Mauricio todavía duda si debe contarle o no a su doctor sobre este tema.

La doctora Linda Guamán, conocida científica ecuatoriana, afirma que no hay evidencia concluyente sobre el tema. “sin embargo, frente a la duda, es mejor evitar”.

El doctor Marcelo Aguilar sostiene una situación similar: “regularmente con medicamentos se prohíbe tomar alcohol, sin embargo, en el caso específicamente de vacunas, no existe todavía una evidencia concluyente”.

Una opinión similar la mantiene el doctor Henry Pinela, “la vacuna no es un fármaco, es un químico destinado a que el organismo genere anticuerpos a través de microorganismos”.

Algunos fármacos generan un efecto “antabus”, pues se metabolizan en el hígado. “Si una persona toma una medicación y luego ingiere alcohol, lo que puede producir es que el fármaco no le haga efecto”, sin embargo, también hay que tener cuidado de los antiparasitarios. En estos casos, está totalmente prohibido el tomar alcohol. “Se puede producir una toxicidad hepática y generar una hepatitis”.

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