Seven: el camino directo al infierno | Reseña

«Largo y tortuoso es el camino que desde el infierno conduce a la luz»

John Milton

Quito, 18 ene (La Calle). – Seven (1995) tiene todo lo que me gusta en una película. Referencias literarias, batalla entre cielo e infierno, una pizca de teología y a Brad Pitt. Me divierte ver Infierno, pero si de verdad buscan ver lo oscuro del alma humana, Los siete pecados capitales es una opción.

David Fincher dirige esta máquina dolorosa que repasa uno a uno, los siete pecados. Si, los mismos que nos enseñaron durante las horas de catecismo. Las representaciones rozan los bizarro y también nos ponen a prueba. Cada asesinato es peor que el anterior.

Sin embargo, lo más interesante es el diseño de producción. Los escenarios construidos para esta película son lúgubres. Todo el tiempo. La luz es tan escasa que es casi imposible no caer en la desesperación por mirar las escenas del crimen. Arthur Max en conjunto con el director buscan crear una atmósfera deprimente rodeada del pecado contra el que el asesino dice luchar.

El final es una vuelca de tuerca, algo que no esperas. El asesino lo hizo todo tan metódicamente que lo que pasó con los detectives Mills y Somerset era inevitable. Tanto como los caminos que nos llevan al infierno o al paraíso.

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