Quito, 23 may (La Calle).- Entre las atribuciones que el presidente Moreno entregó a la Secretaría General de Presidencia mediante un decreto, está el ejercer la autoridad nominadora de la Presidencia, la representación legal de la misma y los temas de administración.

Ante las críticas y comentarios que generó este tema, la Secretaría de Comunicación emitió un comunicado al respecto.

«Es necesario aclarar que – en ningún momento- el primer mandatario ha delegado sus funciones a la Secretaría General de la Presidencia. Esta última entidad se ha venido encargando, de los temas administrativos, la representación legal y la facultad nominadora (contrata personal) de la Presidencia de la República. 

¿Delegación de funciones?

A juicio del jurista Ramiro Aguilar, en el artículo 147 numeral nueve sobre las funciones del presidente está el nombrar a los ministros de Estado y a las demás servidores públicas que le corresponda. Lo que sería la función nominadora. 

Por otro lado, para el expresidente del Consejo Nacional Electoral, Omar Simon el decreto no entrega la facultad nominadora del presidente ni la representación del Estado a la Secretaría General de Presidencia. 

Para Simon, cuando se lee facultad nominadora se debe entender nombrar a los funcionarios de la presidencia, que no es lo mismo que nombrar a los funcionarios del Estado. 

El mismo punto de vista comparte María Isabel Salvador, exvicecanciller de la República. «No es lo mismo tener las funciones, atribuciones y deberes del Art. 147, que ser el representante legal de la Presidencia de la República que firma los contratos de compras de insumos, de trabajo, de servicios, etc. etc, etc. Por favor seriedad, reflexión, lectura y análisis», escribió.

La Secretaría General de la Presidencia no tiene una persona fija al mando. Johana Pesantez, quien también es secretaria jurídica de la presidencia, es la secretaria general encargada desde que José Augusto Briones renunció al cargo en noviembre de 2019.