Por: Sebastián Tamayo Villarroel

Twitter: @tamayo95se

El Ecuador registra alrededor de 50.000 casos confirmados de COVID 19 sin embargo, los medios de comunicación se han encargado de limitar el debate de la emergencia sanitaria y económica que atraviesa el país. Este efecto ha sido provocado pues responde a una estrategia de cohesión política preelectoral liderada desde Carondelet.

Entre los actores se encuentra la famosa fuerza de tarea de la Fiscalía General que se encarga de investigar los presuntos casos de corrupción. Luego, continúa el aparataje mediático cuya agenda otorga plena cobertura a estos casos. Además de ello, algunos líderes de opinión se encargan de aportan pruebas de cargo en contra de los procesados. De esta forma, se construyen relatos entretenidos que vinculan los amores, desamores, amistades, enemistades y corrupción: historias que parecen sacadas de telenovelas.

Mientras estamos entretenidos con la trama de la corrupción, por el efecto mediático, los contagios por coronavirus no se detienen. En lo que va del mes de junio se han confirmado 10.000 nuevos casos. Las desvinculaciones laborales también incrementan. Según cifras de las Cámaras de Comercio de Quito y Guayaquil, entre marzo y mayo de 2020, se han registrado 200.000 desafiliaciones del IESS. En el sector público, el panorama tampoco es alentador. El Decreto 1053 redujo el 16.6% del salario mensual a los funcionarios públicos. A esto se suma, el Acuerdo Ministerial Nro. MDT 2020 – 0124 que faculta la supresión de las partidas presupuestarias de los nombramientos permanentes.

Y eso no es todo, el consejo asesor económico que nombró Lenín Moreno, incluyó a expertos pero ortodoxos economistas que comparten en gran medida el pensamiento económico de Richard Martínez. Entre las primeras sugerencias está la reducción del gasto fiscal y el incremento del IVA.