Por Juan Carlos Cabezas / @liberjuan

Acaba de nacer en el país el Ministerio Godzilla. Así de simple. La ley de Finanzas Públicas aprobada en la Asamblea Nacional el pasado sábado convierte al Ministerio de Finanzas en una entidad monstruosa y pantagruélica.

Según el catedrático analista Augusto Tandazo todo parte considerar en los antecedentes que es necesario solucionar las limitadas y fragmentadas competencias de las finanzas públicas.

“Con ese argumento orientan el articulado a dotar de poderes al Ministerio de Finanzas, con el fin de que esta institución y su ministro pasen a tener más poder que el Ejecutivo, pues en sus manos está el desarrollo del país”.
En el artículo 3 numeral 9 que reforma el 26 del Código Orgánico de Planificación y Finanzas Públicas, de la mencionada ley se “definen las orientaciones de política de carácter general para una planificación nacional orientada en políticas públicas de mediano y largo plazo, con miras a un crecimiento sostenible, vinculado a la sostenibilidad fiscal, determinado por el ente rector de la finanzas públicas (…)”

“Es simple, dice Augusto Tandazo, Finanzas define si se hace un puerto, una refinería, lo que sea, de acuerdo claro a cualquier conveniencia no importa Planifica Ecuador, ni nada parecido. Esto va en desmedro del propio Ejecutivo.”.
Finanzas emitirá los techos presupuestarios a las empresas públicas, los límites técnicos de endeudamiento por sectores, le niegan al IESS la posibilidad de obtener endeudamiento y reviven los desaparecidos fondos de estabilización fiscal, en dependencia del precio del petrolero, es decir los antiguos Feirep y Feisec.

Esto no queda allí, Finanzas puede hasta intervenir en la comercialización de crudo y derivados, la contratación de seguros y hasta suspender una o más metas fiscales hasta por dos años vía decreto. ¡Vía Decreto!, solo se requiere la declaratoria de recesión económica grave.

León Gieco lo cantó ya en el año 78 en la canción “Solo le pido a Dios”, cuando dice: es un monstruo grande y pisa fuerte.