Mujeres de oro: tres medallas para Sudamérica

Quito, 01 ago (La Calle).- Rebeca Andrade (gimnasia rítmica), Yulimar Rojas (salto tripe) y Neisi Dajomes (halterofilia) consiguieron oro olímpico en una jornada exitosa para América del Sur.

Rebeca Andrade

La gimnasta brasileña Rebeca Andrade ganó la medalla de oro en la final de salto en los Juegos Olímpicos de Tokio.

De esta manera, la atleta que nació en una favela a las afueras de Sao Paulo, logró su segunda medalla olímpica. El 29 de julio, quedó segunda en la competencia all round individual.

 «Me siento muy orgullosa de mí misma porque creo que puedo representar toda la fuerza de las mujeres y es muy gratificante», dijo tras la victoria.

Andrade dio a Brasil su primera medalla en gimnasia artística. También fue la primera vez que un atleta del gigante suramericano subió al podio dos veces en una sola edición de los Juegos Olímpicos.

Yulimar Rojas

Con 25 años y 1,92m. de estatura, la atleta venezolana batió el récord olímpico y mundial en salto triple femenino consiguiendo la medalla de oro.

Nacida en Caracas, pero criada con seis hermanos en un modesto barrio de Puerco La Cruz, siempre tuvo talento para el deporte. Rojas saltó 15.67 m. superando la marca olímpica de Francoise Mbango (15.39m.) de Camerún y la marca mundial de la ucraniana Inessa Kravets (15.50m.) el mismo año en que Yulimar nació.

«Un sueño hecho realidad, ¿qué te puedo decir? Campeona Olímpica, recordista mundial aquí en Tokio y un sueño que tenía desde chiquilla, hoy se materializa y estoy muy feliz de poder vivir esta experiencia (…) Soy ahora la chica más feliz del planeta», dijo tras su participación.

Neisi Dajomes

Nacida en Pastaza e hija de padres refugiados, la ecuatoriana Naisi Dajomes de 23 años se colgó la medalla de oro en levantamiento de pesas en la categoría 76 kgs.

La pesista es la primera mujer ecuatoriana en ganar una medalla olímpica. Además le dio a Ecuador su primera medalla en halterofilia.

«No fue nada fácil. Para llegar a Tokyo tuve que pasar por muchas cosas difíciles. Todo por lo que pasé valió la pena. Estoy agradecida con Dios, mi familia, mis entrenadores. Hicieron un buen trabajo y lo hicimos muy bien. Todo ese sacrificio y coraje dio resultado», precisó.

La atleta perdió a su madre y hermano. En la competencia se la dedicó a ellos escribiéndolos en su mano.

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