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Luis Buñuel y su Óscar a la mejor película extranjera

Quito, 10 Ene (La Calle).- Un día como hoy, pero de 1973, el director de cine Luis Buñuel (Calanda, España) ganó el premio Óscar a la Mejor Película Extranjera con el “El discreto encanto de la burguesía” Esta película es una comedia surrealista que fue muy aclamada por la crítica y el público.

La trama gira en torno a un grupo de burgueses que intentan cenar juntos, pero se ven interrumpidos una y otra vez por una serie de eventos extraños e inesperados. El premio Óscar fue un hito importante en la carrera de Buñuel y consolidó su estatus como uno de los directores más influyentes del cine mundial.

La película es conocida por su ingenioso sentido del humor, su crítica social y su estilo visual único. A través de la película Buñuel ofrece una aguda crítica a la hipocresía y la superficialidad de la clase burguesa. La película desafía las convenciones narrativas tradicionales y utiliza el absurdo para explorar temas profundos y complejos.

Repercusiones y legado en el cine

“El discreto encanto de la burguesía” es considerada una obra maestra del cine. Su critica a la burguesía y sus estereotipos, influyó en la cultura de ese entonces. Buñuel era conocido por desafiar las convenciones cinematográficas, por su enfoque innovador en la narrativa y la composición visual.

El filme cinematográfico utiliza movimientos de cámara, cortes de escenas y repeticiones de cuadros que resultan bastante llamativos para aquellos que no están familiarizados con la filmografía de este director o con el género en su totalidad. Además, la película ha sido elogiada por su originalidad y su capacidad para desafiar las normas establecidas.

Discreción tras ganar el Óscar

Después de ganar el premio, Buñuel expresó su agradecimiento y dijo que estaba contento de que una película tan inusual como la suya hubiera sido reconocida, aunque él mencionó que el Óscar no significaba “absolutamente nada”.

Luis Buñuel, quien en ese momento tenía 72 años, afirmó a los medios de comunicación mexicanos que no tenía ninguna duda de que su obra sería premiada: había pagado 25.000 dólares que costaba la victoria. Además, agregó que, si bien los estadounidenses a veces fallaban, no dejaban de cumplir su palabra. Al final, y pese a todo pronóstico, obtuvo la estatuilla.

Los medios de comunicación publicaron entonces el escándalo de que Buñuel había comprado el Óscar por dicha suma de dinero. El productor de la película Serge Silberman, entró en cólera por sus declaraciones. “Mais mon cher ami, era solo una broma”, fue la respuesta posterior de Buñuel.