Quito, 26 oct. (La Calle).- La Ministra de Educación, Monserrat Creamer considera que no es momento para pensar en una fecha para el retorno a clases presenciales.

La funcionaria declaró que la infraestructura del sistema educativo fiscal del país no está en condiciones óptimas para el retorno a clases presenciales.

198.000 estudiantes del régimen costa y sierra han migrado del sector privado al fiscal. Para Creamer esto es un claro indicador de que el sistema educativo en el país no está preparado para un eventual regreso a clases presenciales.

“Cuatro de cada diez unidades educativas se encuentran en buen estado, pero el resto requiere mantenimiento más a fondo”, detalló. Según Creamer, se necesitaría una inversión comprendida entre 15 y 18 millones de dólares para poner a las unidades educativas restantes en condiciones adecuadas para un eventual retorno a clases presenciales.

La pandemia de COVID-19 ha afectado varios sectores de la sociedad, siendo la economía una de las áreas más afectadas. La paralización de actividades que produjo el aislamiento social por la pandemia de COVID-19 redujo los ingresos de las familias ecuatorianas considerablemente. Esta situación ha provocado un importante desplazamiento de estudiantes al sector fiscal.

Según la Ministra, el sistema educativo tomó precauciones ante una situación como está, para lo cual dispuso 500.000 cupos a nivel nacional para garantizar a los estudiantes el acceso a la educación. Por tales razones,Creamer desestimó la posibilidad de que el sistema educativo en el país se encuentre actualmente saturado.

Impacto en el estudiante

Existen varias diferencias entre el sistema de educación privada y el público que pueden influir en el aprendizaje del estudiante. La educadora Karla Ramos, detalla que estas diferencias se enfocan principalmente en la metodología que manejan ambos sectores de la educación. “Es duro para los estudiantes porque cada colegio tiene su metodología. En un privado es más permisiva en cambio en el fiscal es más estricta” detalló.

Ramos explicó que en las instituciones educativas privadas existe un mayor grado de comprensión por parte de los docentes hacia los estudiantes. “Existe mayor confianza con los profesores como para que te esperen para entregar algún deber”, declaró. Ramos afirmó que esto no sucede dentro de las instituciones fiscales y puede representar un duro proceso de adaptación para los estudiantes. (E.Q.)

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