La correlación de fuerzas en la conformación de la nueva asamblea (opinión)

Por Sebastián Tamayo Villarroel / @tamayo95se

La conformación de las nuevas autoridades de la Asamblea Nacional sin duda dejó sabores amargos en varios sectores políticos. Como es ya de conocimiento público, el preacuerdo legislativo entre el UNES, el PSC y CREO se dilató a último momento. Según versiones de Rafael Correa y Jaime Nebot, la presidencia de Henry Kronfle no fraguó porque la bancada del partido oficialista desistió. Este escenario augura cierto grado de incertidumbre a pocos días de la posesión del presidente electo Guillermo Lasso.

Detrás de esta ruptura existen causales dirimentes, una de ellas el rol de los medios de comunicación y de algunos líderes de opinión que aseguraban que este acuerdo sería sinónimo de un pacto plagado de impunidad. Junto a ello se inoculó la premisa básica construida por el discurso de poder: el anticorreismo. De los detalles que se conoce de las conversaciones previas al acuerdo en mención, los líderes tanto del social cristianismo como del correismo afirman que la postura manifiesta del presidente electo fue incluir a las fuerzas políticas en ejes programáticos de gobernabilidad. Sin embargo, la opinión pública, presumo, obligó al nuevo mandatario a reconsiderar sus planteamientos.  

El costo político de esta decisión no me atrevo a advertir, sin embargo, estoy seguro de que seremos testigos en los próximos meses.

Continuando con los factores que incidieron en la conformación de las autoridades de la Función Legislativa, es preciso señalar que los acuerdos tras bastidores con los asambleístas independientes fueron muy frágiles debido a que solo dos fueron quienes se sumaron a la votación en favor de Kronfle y uno de ellos, Daniel Noboa, en la reinstalación de la sesión inaugural cambió de parecer y dio su voto a Llori.

Luego de comparar los nombres de los votantes por la moción de Kronfle, con los votantes por la moción de Llori, además del asambleísta Noboa, fue Elías Jachero, perteneciente a las filas del Partido Social Cristiano, quien también favoreció con su voto a la candidata del Pachakutik.

Si bien el candidato de la alianza PSC – UNES obtuvo 68 votos, entre los cuales constaban los de Jachero y Noboa, esos dos votos continuaron en la negociación política cono factor común junto a la moción de Llori pues, sin ellos la actual presidenta de la Asamblea habría alcanzado 69 votos y no presidiera hoy el legislativo.

Con los resultados consumados, pese a que se presumían relaciones de largo aliento entre CREO, la Izquierda Democrática y Pachakutik, las reacciones no tardaron. Mientras un sector afirma garantizar gobernabilidad al presidente electo, existen también versiones que desmarcan planes a futuro. Este escenario, un tanto nebuloso, muestra sus primeros indicios en la falta de consenso en la conformación de comisiones en la Asamblea Nacional.

De todo lo mencionado, el escenario advierte serios problemas para el Ejecutivo pues al no contar con una mayoría estable, las decisiones que ameriten la vía legislativa se chocaran con un muro de contención. No se trata de una oposición absoluta ya que, habrá asuntos obvio pero, en las decisiones esenciales como reformas tributarias, presumo, el panorama no será prometedor.

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