LA CARTA DE NO DISCULPAS DE CARLOS VERA | OPINIÓN

Por: Carolina Atwood

No sé que es peor, si lo impresentable de la pregunta que hizo Carlos Vera en su programa Veraz transmitido por el medio digital La Posta sobre el caso de Naomi Arcentales o su carta pública en Twitter en la que intenta argumentar sobre el por qué su programa no cambiará el destino de la investigación del presunto femicidio de la joven.

Carlos Vera no ha tomado en cuenta varias cosas, que diversas mujeres intentaron explicar con severos trinos. Este 2021 que ha sido uno de los años más violentos para las mujeres en este país, ya que cada 40 horas una mujer es víctima de femicidio en el Ecuador.

Sí su programa podría no cambiar el destino de la investigación, pero tiene influencia en la opinión pública en general, desde su programa construye imaginarios sociales, opiniones y puntos de vista. Desde la responsabilidad del entrevistador estos temas se deben tratar con amplio respeto, no solo por la inteligencia de las personas que lo ven sino por las familias de cientos de víctimas de violencia machista. Por lo tanto, concluimos que Carlos Vera no está sensibilizado con el tratamiento de temas de género y por eso no conoce lo que son los círculos de violencia. 

En su carta de “no disculpas”, el entrevistador culpa a la víctima. Sí, en esa carta se culpa a la víctima y vamos a evidenciar por qué. En la misiva el entrevistador dice: “la terrible resistencia de algunas mujeres a maltratos como los sufridos por Naomi Arcentales sin alejarse de su agresor, sin que sus amigas o ellas lo denuncien, sin que tengan conciencia de que esto podría acabar en muerte, sea porque eso la llevó a suicidarse o porque alguien más la mató.”

Lo que intenta decir Vera es que las mujeres deben alejarse de sus agresores, esto se puede deducir de una primera lectura, pero también dice que es el deber de las mujeres alejarse del agresor, es el deber de las mujeres y sus amigas denunciar al agresor y es su deber preservar así su vida, por lo tanto, la responsabilidad de escapar de la violencia de género recae nuevamente en los hombros de las mujeres y no de la sociedad y los individuos que las violentan. Estas afirmaciones nos hacen entender cómo la sociedad contempla la responsabilidad de la violencia machista en la muerte de las mujeres.

Carlos Vera en la primera parte de su carta dice, “la falsa idea de que el hombre es superior, tiene derechos totales o decisiones correctas sobre una mujer porque la ama”, sostiene así que él se opone totalmente a esa idea de que el hombre es superior a la mujer, pero todavía desde una mirada de la mujer pertenecida desde el amor, esa visión del amor romántico tan peligrosa y que ha llevado a la muerte a cientos de mujeres.

Finalizo con otra magna frase de Vera que es la que mayor indignación me causó y es “su baja autoestima y el peligro que en muchos casos significa liberarse de un cobarde así, llevan a ciertas mujeres a aguantar hasta cuando ya es muy tarde”.

¿Cuáles son esas ciertas mujeres de baja autoestima? Le pregunto yo al señor Vera. Esta frase tiene la visión del mundo del conductor del espacio Veraz y no significa que sea una verdad o que la sociedad se cure de machismo porque se diga a las mujeres “quiérete un poquito más”, porque el problema no va por ahí. No somos nosotras el problema, es momento de que dejen de culparnos por toda la violencia que se ejerce contra nuestros cuerpos y nuestras vidas.

Revisemos nuestros imaginarios, nuestras relaciones personales, nuestras parejas y empecemos a culpar a los agresores y no a las víctimas, hacia ellos deberían apuntar los dedos, no hacia las mujeres cuyas familias están buscando un poco de resignación a través de la justicia y la reparación.

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