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«Gracias Gustavo Petro» | Opinión

Por: Alexis Ponce /defensor de DD.HH.

Qué intervención tan poetica, precisa y extraordinaria la de Gustavo Petro, presidente del país de García Márquez y Botero, orgullo para Colombia y Latinoamérica.

Nunca nadie se había expresado así, desde este continente, ni los Bukeles, ni los Lassos, ni los Maduros ni los Morenos, ni los Bolsonaros ni los Ortegas, ni los Correas ni los Foxes, ni los Trump ni los Biden.

Sólo Mujica, Lula, Néstor Kirchner, Kennedy, Lincoln, Fidel Castro, Roldós y Allende, trascendieron su tiempo y su geografía con un discurso para el planeta entero y el herido continente.

Pero sólo Petro, por la Colombia de la selva, la Colombia de la vida y la Colombia de mi Nelly, ha podido mundializar los temas más acuciantes del mundo entero: no más industria del carbón ni más industria extractiva del petróleo, no más capitalismo salvaje, no más inmoral e inútil guerra contra las drogas, no más guerra entre pueblos eslavos, Ucrania vs. Rusia, no más extradicciones y xenofobias; no más un 1933 planetario. Que el Sur se una para salvar la Amazonía y nuestra América logre juntarse.

Ésto es trascender. No es mi pobre élite, esta especie de «reina Isabel de Pusuquí», aldea oligárquica y empequeñecida, envilecida de femicidios en cuarteles, discursos repetitivos y cobardemente mediocres de sus funcionarios, y tapizada de pus y estiércol por policías homicidas de mujeres que mandan a matar con sicarios a sus hijos tiernos con tal de no pagar la pensión de alimentos, élite trepadora y aplaudidora de canallas y hecha la ciega ante las listas de los grandes evasores de impuestos, nación llena de bandas criminales que elaboran y entregan listas de profesores para exigirles cuotas y «vacunas» en escuelas y colegios fiscales para no matarlos.

No, eso no es histórico ni trascendente. Es pura alcantarilla y significa que la élite dominante ha caído tan bajo, hasta la suela del zapato rojo, cada vez más rojo de sangre y más zapato de beato garabato.

Trascendente hora la que vive Latinoamérica gracias a Gustavo Petro. Ha dado un discurso histórico. Orgullo siento de ser latinoamericano. Sólo me entristece que tú, amor, Nelly Valbuena no lo hayas podido oír y ver este día. Pero, de seguro, sonríes y lloras de emoción, otra vez, como cuando viste conmigo en la tele en plena Bogotá, el acto de posesión presidencial en tu país que nunca supo de tu muerte, más allá de un puñadito de amorosas amigas y hermandades de los dos. Seguro que ahora mismo, amor, difundes el video del discurso, tan linda vos, en tus tuits esta vez enviados al Dios de las selvas y las paces, a la femenina Diosa de la esperanza, las mujeres y la Tierra…

Gracias, Gustavo.

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