Quito, 14 oct (La Calle).- Hace un año que Garmenides Vera falleció por una mala práctica médica en una clínica de Chone. Hasta ahora, la fiscal del caso no determina la causa de muerte. Con indignación, la hija de la fallecida, María Rosa Castro, relató su historia a través de una publicación en sus redes sociales.

“Increíblemente en 10 meses, la fiscal de la causa no ha podido lograr la autopsia que identifica la causa de muerte para iniciar la primera fase del proceso penal. Desde mi opinión ciudadana, eso es corrupción pues, basta leer la historia clínica para saber que los mismos médicos afirman que murió por shock séptico. Corrupción no sólo es recibir dinero a cambio de la justicia, corrupción también es dañar pruebas orgánicas, no investigar a tiempo o no atender escritos, con claros fines de impunidad”, se lee en la publicación del pasado 16 de septiembre.

Una gasa “olvidada” en su cuerpo

El 28 de septiembre de 2019, Garmenides Vera murió en un consultorio médico a causa de una sepsis. Esta reacción en su organismo fue el resultado de una gasa que un doctor “olvidó” en su cuerpo. De acuerdo con las declaraciones de Castro, otro médico fue cómplice de la negligencia cuando hizo firmar un falso consentimiento al cónyuge “para lavarse las manos”, según admitió la pariente.

“Estoy consciente que ningún médico busca matar a su paciente, estoy consciente de que somos humanos y cometemos errores, pero también estoy consciente de la corrupción, del cinismo y de la negligencia, sobretodo de esta última que fue la que mató a mí mamá. Entregamos la vida de mi madre a un profesional que se supone estaba preparado para enfrentar con previsibilidad y evitabilidad del cuadro clínico de su paciente”, señala.

Irregularidades en el caso

La hija de la víctima denunció que, en el proceso penal, la Fiscalía General del Estado (FGE) utilizó formol para descomponer las muestras orgánicas. A más de ello, acusó a los funcionarios de confundir las evidencias del delito. “Los subordinados han perdido el respeto a las disposiciones fiscales y diez meses después aparecen las muestras que estaban supuestamente descompuestas en perfecto estado orgánico para sustentar complacientes informes contradictorios”, añadió.

Los parientes piden un estudio histopatológico que tiene un período de 10 días para presentarse, pero las autoridades no solucionan el caso hasta el momento. “Lamentablemente, las influencias políticas, económicas y el conflicto de intereses en el caso de mi mamá nos tiene aquí, en la nada con todas las pruebas sobre la mesa, pero sin ningún avance”, manifestó Castro.

Los familiares de Vera se sienten desprotegidos por el Gobierno, según mencionó. “Si bien es cierto, nada me va a devolver a mi mamá y ciertas veces me cuestiono si es necesario seguir, pero si se hace justicia estoy segura que al menos, alguna persona en el futuro, ya no tendrá que pasar por el infierno que pasamos y seguimos pasando debido a la corrupción y negligencia de unos cuantos”. (GG).

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