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Estas son las ‘perlas’ de los ministros salientes

Quito, 04 jul (La Calle).- Tras las movilizaciones de junio de 2022, el presidente Guillermo Lasso cambiará a los miembros de su gabinete. Extraoficialmente se conoce que el ministro de Economía y Salud ya presentaron sus dimisiones. También reemplazarán al secretario de Educación Superior.

Antes de que la noticia se oficialice recordemos algunas declaraciones de Simón Cueva, Ximena Garzón y Alejandro Ribadeneira en su paso por estos ministerios.

Las directrices del FMI

Los desembolsos del Fondo Monetario internacional (FMI) empezaron en el gobierno de Moreno y continuaron en el de Guillermo Lasso. En cada reunión, el FMI pone las reglas del juego que nuestro país debe cumplir para acceder a ese dinero. En la última reunión, el Fondo Monetario dio el visto bueno para que el Gobierno invierta en el gasto público. Así lo dijo Cueva.

«Parte de las discusiones ha sido como ir reorientando, dado el contexto internacional, dada la crisis internacional, dado los mayores precios del petróleo, e ir priorizando más gasto público y algo más de pago de atrasos que implica liquidez», dijo.

No hay emergencia

La ministra de Salud, Ximena Garzón, pasó lo que va del 2022 negando que existe una visible emergencia en el sistema de salud público. Así se lo hizo saber al Colegio de Médicos de Pichincha. “Habría que preguntarle al Colegio de Médicos de Pichincha cuál es la emergencia que quieren declarar», expresó.

De acuerdo con la funcionaria si existen medicinas en los hospitales. No obstante en los tiempos de paro y ante el pedido de la Conaie para que el Gobierno mire la escasez de medicamentos, el presidente Lasso decretó la emergencia en el sistema de salud.

La ‘titulitis’

Alejandro Ribadeneira, en una entrevista, realizó una férrea defensa de las carreras técnicas y puso al título en segundo plano. Para el secretario, las empresas miran cualidades como manejo de crisis, tecnología y trabajo en equipo antes que el título. “El título cada vez vale menos frente a las competencias de cada persona. Es preferible tener una competencia profesional bien acreditada que estar sin empleo. Ni una maestría, ni un doctorado garantizan tener un empleo. Ya se acabó la época de la ‘titulitis’”. MIB

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