¿Es suficiente el pedido de perdón del Estado por la muerte de Paola Guzmán?

Quito, 09 dic (La Calle).- El Estado Ecuatoriano, a través del presidente Lenín Moreno, pidió perdón a Petita Albarracín, madre de Paola Guzmán por la violación que sufrió por parte del rector de una Unidad Educativa fiscal que la llevó a un posterior suicidio.

“Reconozco la responsabilidad del Estado en la vulneración de los derechos de Paola, de Petita y de Denisse. Es a nombre del Estado Ecuatoriano que les ofrezco que acepten nuestras disculpas por ese inmenso dolor que sufrieron hace 10 años. Sobretodo por esa incansable lucha que no debió suceder nunca”, dijo el mandatario en un evento.

Agradeció a la madre de Paola por su persistencia para que estos delitos no prescriban. El mandatario no pudo evitar nombrar al gobierno anterior. “Nunca más. Dejaron que se prescriba en el gobierno anterior. No vamos a permitir que pase con nadie más. El abuso sexual en escuelas y colegios es un tema que nos preocupa, pero sobretodo nos indigna y duele en el alma”, acotó.

Las disculpas del Estado son parte de la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). La Corte dispone que el Estado instaure medidas y protocolos para este tipo de casos porque, a pesar de que los menores sufren estos abusos todos los días, el Estado ha demostrado no tener la voluntad de protegerlos. Esta falta de voluntad se refleja en cada hecho ocurrido desde el 2001, cuando Paola empezó a sufrir los abusos.  

El pasado 15 de agosto, la CIDH condenó a Ecuador por la impunidad en el caso de Paola Guzmán, una adolescente que sufrió abuso sexual en una institución educativa fiscal de Guayaquil. Paola se suicidó en el 2002 y la justicia ecuatoriana no dictó prisión preventiva en contra de su agresor.

Lo último