Trabajadores de la salud / Foto: Edgar Quishpe.

Quito, 26 oct. (La Calle).- El 25 de octubre, según el antiguo calendario juliano vigente entonces en la inmensa Rusia, o el 7 de noviembre, según el nuevo gregoriano, se inició en 1917 la mayor revolución social en nuestro planeta.

La Gran Revolución de Octubre estremeció al mundo, inspirada por la fuerza creadora del marxismo. Llegó también con sus luces a nuestras tierras ecuatoriales para cambiar radicalmente la orientación de nuestra vida política y el rumbo de su cultura. A través de los intelectuales más lúcidos se recupera el papel de las masas populares como protagonistas de nuestra historia.

Escritores y artistas, que constituyen lo mejor del patrimonio cultural intangible del país, acogieron las nuevas ideas. Las plasmaron en su producción literaria y artística en general.

Jorge Carrera Andrade, Benjamín Carrión, José de la Cuadra, Joaquín Gallegos Lara, Demetrio Aguilera Malta, Enrique Gil Gilbert, Méntor Mera, Abraham Moscoso. Así como Camilo Egas, Eduardo Kingman, Oswaldo Guayasamín, Diógenes Paredes y más compatriotas, apostaron por una nueva visión del mundo. Soñaron con la construcción del socialismo como alternativa al irracionalismo del capitalismo y sus calamidades.

Hoy que el mundo se enfrenta con más fuerza que nunca a la disyuntiva de socialismo o barbarie, la lectura de este texto resulta esclarecedora. Enfocada para estudiantes y profesionales de las ciencias sociales, o para los compatriotas interesados en conocer mejor esa otra historia que la manipulación ideológica de las clases dominantes ha tenido especial cuidado en invisibilizar. 

Aquí la versión digital de Influencia del marxismo y de la revolución de Octubre en los intelectuales del Ecuador de Oswaldo Albornoz Peralta. Léelo y difúndelo:

https://drive.google.com/file/d/1su0ky5i-jYIsDtxkfNiF88qQqKtofb66/view?usp=sharing

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