Quito, 14 sep (La Calle).- Néstor Salazar, miembro de miembro de la Asociación de Familiares y Amigos de Personas Desaparecidas en el Ecuador (ASFADEC), dice sentirse en una guerra civil por la falta de respuesta del Estado ante los 1.392 casos de personas desaparecidas que existen en el Ecuador.

“Junto a mis tres hijos -Bladimir, Ipatia y Paulo- cada día nos sentimos trastocados por la ausencia de María Beatriz”, dice Néstor, sin poder contener la rabia y la tristeza en su mirada. Además ser miembro de la organización, es esposo de María Beatriz Usama, desaparecida en la ciudad de Latacunga, el 26 de enero de 2006.

La desaparición forzosa se ha convertido en un problema mundial que no afecta únicamente a las víctimas. Familiares y amigos de personas desaparecidas sufren una angustia mental lenta, sus emociones oscilan entre la esperanza y la desesperación. Anhelan, a veces durante años, noticias que nunca llegan.

¿Qué ha hecho el gobierno de Moreno ante esta realidad?

En el año 2019, ASFADEC denunció la falta de atención del gobierno. A pesar de la millonaria inversión en la Policía y Fiscalía General del Estado, no se evidencia ningún avance en los procesos de investigación.

El Gobierno de Moreno rechazó la cifra de desaparecidos, aduciendo que se trata de “casos imaginarios”. “Ahora dicen que los desaparecidos no hay; es decir que tuvimos desaparecidos imaginariamente”, dice Néstor.

Logros de la ASFADEC

“Gracias a la lucha de familiares de personas desaparecidas tenemos la ley de actuación en casos de desaparición”, manifestó Salazar.

El proyecto de ley se concentra en tres puntos; prevención, se debe crear políticas públicas en contra de la desaparición forzada; Institucionalidad, se necesita montar una Dirección Nacional de Personas Desaparecidas; y capacitación, la Policía Nacional y la Fiscalía deben poseer conocimientos de cómo actuar.

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