Por: Daniela Rizzo / @loinquieto

Si en cualquier momento de tu vida te encuentras sin saber que leer, este libro es perfecto porque te despierta esa llama interna que nos hace amar los libros. Además, Ray Bradbury es un escritor muy dulce que hace que la lectura sea un espacio de placer, de disfrutar ese momento en el que somos solo uno con el libro.

La historia de esta novela se enmarca en la distopía, en un mundo del futuro en donde predomina la velocidad y la información. Es decir, muy parecido a lo que vivimos en la actualidad. En este mundo se prohíbe el pensamiento individual, las ideas y, por supuesto, los libros. Para ello, los bomberos tienen como tarea buscar, requisar y destruir libros. Los queman a 451 grados Fahrenheit.

La novela nos presenta a uno de estos bomberos, Montag, que empieza a curiosear los libros que requisa y se da cuenta de que son geniales. Entonces ya no los quema y comienza a guardarlos como tesoros. Pero corre peligro porque su jefe lo sigue muy de cerca y está listo para castigar a los que no queman los libros que ven.

Fahrenheit 451 es un relato sencillo de leer, emocionante y entretenido. Pero también guarda un complejo estudio sobre la individualidad, la censura y la memoria. A lo largo del tiempo, esta narración ha dado lugar a varias interpretaciones y adaptaciones. Después de leer el libro, será genial que veas la película homónima realizada por François Truffaut.