Quito, 11 may (La Calle).- Es junio de 2018 y por gestión de un asesor presidencial los representantes del sector audiovisual se han reunido con presidente Lenín Moreno en las instituciones del INCINE.

En esa oportunidad, el Presidente contó una anécdota. Antes de ser Mandatario o cosas por el estilo escribió un cuento de su puño y letra que tituló: “Indiano John”, basado lógicamente en la figura de Indiana Jones.

“Hasta conversé con un director de cine para tratar de llevarlo a las pantallas”, dijo el Jefe de Estado. No contó más detalles de ese boceto llamado “Indiano John”, dice el director de la cinemateca, Diego Coral, director de la Cinemateca Nacional de la Casa de la Cultura y ni falta que hizo, pues luego de observar lo que se está haciendo con el cine y la cultura, no cabe duda que al Régimen de Moreno le importa muy poco lo que ocurra con el sector.

“Así como piensan que es muy fácil hacer un cuento, un guión y una película, piensan que es muy fácil de fusionar, o hasta desaparecer todo un sector. Piensan que es cosa de tener un vuelo  y ya”.

La distancia entre la realidad de un sector y la política pública se manifiesta de lleno en la fusión de dos institutos: el Instituto de Fomento a las Artes, Innovación y Creatividad (IFAIC) y el Instituto de Cine y Creación Audiovisual (ICCA), los que se integran en el Instituto de Fomento a la Creatividad e Innovación, un nuevo organismo que, supuestamente optimiza, la institucionalidad de las artes.

El Decreto como lo reportó Radio la Calle fue emitido el 8 de mayo. La fusión debe, según el Decreto terminar el 8 de julio, cuando el Ministro de Cultura nombre al nuevo director.

Este recambio no es inocente, como manifiesta, Diego Coral, que el nuevo instituto no menciona para para nada el tema de las artes y el cine. “Se busca restringir el poder del arte, la cultura y la sociedad. Lo que nos duele la falta de voluntad de aterrizar propuestas sobre el papel en acciones de política real. No se promovieron los préstamos preferenciales para el sector, la entrega del IVA para productos culturales, la comisión fílmica o el empleo en el sector, en definitiva, nada”.

Además, el nombre del director del Instituto de Fomento a la Creatividad e Innovación será seleccionado por el propio Ministro de Cultura y Patrimonio, de esta forma se hace un lado la participación del sector.

No es una salvedad la conformación de este nuevo instituto, pues aunque asumirá, todas las competencias y partidas, es improbable que cuente con el financiamiento indispensable para continuar con la acción de dos  instituciones, que  organizaban fondos concursables. “Para el Gobierno, el único guión que ha existido es considerar al arte y la cultura un adorno, que no influye en el espíritu de la población”, concluye Coral.

En febrero, el ICCA presentó una convocatoria para fondos concursables en cinco categorías, ¿qué pasará con las producciones cinematográficas o audiovisuales que dependen de estas asignaciones?