Quito, 20 oct (La Calle). – El embarazo en niñas y adolescentes tiene consecuencias económicas y sociales, no solo para las madres y sus familias, sino también para el país en su conjunto. Así lo demuestra un estudio titulado “Consecuencias socioeconómicas del embarazo en adolescentes en el Ecuador”, publicado por Unfpa y Unicef el pasado 13 de octubre.

Dicho estudio utilizó la metodología “Milena”, que estima el impacto socioeconómico del embarazo y la maternidad adolescente en países de América Latina y el Caribe. Para ello se utilizó como referencia datos del año 2017.

Según el estudio, en Ecuador, cada día, 158 adolescentes de 15 a 19 años de edad quedan embarazadas. De las cuales, el 39,9% llega con sus estudios hasta el nivel básico; el 56,1% de madres tiene educación media/ bachillerato; mientras que el 0,35% no tienen ningún nivel de educación.

De esta forma, las mujeres que terminaron la secundaria, cada año pueden ganar en promedio 3.233 dólares; el ingreso de las mujeres que, si terminaron la educación superior, asciende a 9.002 dólares. Mientras que las mujeres con posgrado pueden percibir un promedio de 16.746 dólares.

Estas cifras, según el informe, ocasionan una pérdida de 59,6 millones de dólares para el Ecuador. Estos datos se desprenden de la menor productividad. Estas adolescentes dejaron de percibir los menores ingresos porque abandonaron sus estudios para hacerse cargo de un hijo o una hija.

Este mide el impacto del embarazo y la maternidad adolescente en cinco áreas: educación, participación laboral, salud e ingresos fiscales no percibidos por impuestos.

Educación

Las y los jóvenes adquieren competencias necesarias para desempeñarse en el mercado laboral, especialmente a través de la educación.

Sin embargo, para las adolescentes embarazadas culminar sus estudios se vuelve una tarea casi titánica. Así lo demuestran los cálculos presentados en el estudio; la investigación ubica en una balanza el caso de las mujeres que fueron madres en la adolescencia y las mujeres que fueron madres siendo adultas.

El 52,3 % de las madres adolescentes tienen educación incompleta, mientras que en el caso de las mujeres que se convirtieron en madres siendo adultas, el porcentaje baja a 49,5%. Por otro lado, el 7,2 % de mujeres que fueron madres en la adolescencia han accedido a la educación superior en comparación al 18,4% de las madres siendo adultas.

El estudio también revela que tan sólo el 0,3% de mujeres que fueron madres en la adolescencia cuentan con posgrado, en comparación al 1,3 % de las madres siendo adultas.

Participación laboral

Una mujer tendrá mayor posibilidad de insertarse en el mercado laboral según su nivel de educación. El estudio revela que el 37,5% de mujeres que fueron madres en la adolescencia no tienen actividad laboral, en comparación al 34% de las mujeres que fueron madres en edad adulta. Además, revela que las mujeres que no están en el mercado laboral están inclinadas a las actividades no remuneradas dentro del hogar.

La deficiente participación en el mercado laboral de las mujeres que fueron madres en la adolescencia representa una pérdida de 19,8 millones de dólares anuales.

Salud

Para entender la complejidad de esta problemática social, el informe dice que dentro de las causas principales de embarazo en niñas y adolescentes menores de 14 años es el abuso sexual, esto ocurre principalmente en un ambiente familiar y educativo.

Según la Organización Mundial de la Salud la procreación prematura pone en riesgo, tanto la vida del bebé como la vida de la madre. “Los bebés de madres menores de 20 años se enfrentan a un riesgo de un 50% superior de mortalidad prenatal o de morir en las primeras semanas de vida, en comparación con los bebés de mujeres de 20 a 29 años” dice el informe.

En el Ecuador, según cifras del INEC, en el año 2017 murieron 10 madres adolescentes por cada 100 mil nacidos vivos. A partir de estos datos el informe estima que en 2017 se perdieron 82,5 millones en atención en mortalidad materna y a la atención del embarazo en adolescentes.

Ingresos fiscales

Para estimar el impacto del embarazo en adolescentes sobre los ingresos nacionales, el estudio tomo como referencia el Impuesto al Valor Agregado (IVA) que equivale a un impuesto del 12 % de consumo y el Impuesto a la Renta que representa el 10% de impuesto a las ganancias. Bajo estas directrices se concluyó que el Ecuador dejo de percibir 9,6 millones de dólares, ya que el embarazo en la adolescencia imposibilita la participación en el mercado laboral, lo que genera diferencias en términos de consumo.

Finalmente, el informe concluye haciendo énfasis en la poca participación del Estado ecuatoriano en políticas públicas que garanticen la salud integral y la vida de las mujeres.

Además, recomiendan que se destine 38 millones de dólares cada cuatro años para prevenir el embarazo adolescente.

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