Quito, 28 oct (La Calle). – “Ataques terroristas a instituciones públicas, secuestros, saqueos, asaltos y robos”, así calificó el comandante de la Policía Nacional, Patricio Carrillo, a las acciones de los manifestantes en octubre del 2019. En comparecencia ante la Comisión de Fiscalización de la Asamblea Nacional, Carrillo defendió la represión policial y deslegitimó el derecho a la protesta.

Encuadrado por decenas de policías, Carrillo presentó su comparecencia ante los asambleístas que receptan las pruebas de descargo de la Ministra de Gobierno, María Paula Romo, dentro del juicio político en su contra. Allí, Carrillo denigró a los manifestantes de octubre del 2019 y alabó el trabajo de la Policía Nacional.

Según Carrillo, 38.000 unidades de munición fueron disparadas durante las protestas de octubre. “¿Es mucho, es poco, es prudencia, es imprudencia?” preguntó al aire el vocero de la policía y se respondió que el uso de esas armas fue proporcional a la violencia de los manifestantes.

“Nosotros descartamos el uso de armas letales. Ni en los saqueos, ni en los asaltos de las jornadas de octubre. Se uso únicamente agentes químicos”, mencionó Carrillo. Adicionalmente, justificó el uso de esas armas químicas y de perdigones como una legítima reacción ante los ataques de manifestantes con “armas caseras letales”.

La policía no atacó zonas paz, afirma Carrillo

La noche del 09 de octubre del 2019, un estruendo de bombas lacrimógenas y una estela de gas tóxico sorprendió a niños, jóvenes, ancianos y adultos refugiados en las universidades Católica y Salesiana, que sirvieron como centro de acogida humanitaria durante las protestas.

Carrillo negó que la policía haya sido artífice de esas acciones. Sin embargo, cuestionó que las universidades fueran calificadas como zonas de paz. “Qué norma existe en el Ecuador para que se hayan declarado zonas de paz?” preguntó Carrillo y señaló que declarar ciertos espacios como zonas de paz es tarea de Naciones Unidas.

Carrillo justifica el uso de gases caducados

Carrillo reconoció y justificó el uso de bombas lacrimógenas caducadas. Según el vocero de la Policía Nacional, en un estado de emergencia, no hay órdenes ni prohibiciones, solo permisos. Por tanto, “no está prohibido usar gases caducados”, concluyó Carrillo.

Además, el comandante excusó el accionar de la policía alegando como pretexto un informe técnico sobre el uso de gases caducados, que, supuestamente, demostraba cómo el efecto del gas sería el mismo y, a decir de Carrillo, “las fallas podían darse únicamente en el ámbito operativo”. (JEB).

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