bomba atómica

Quito, 06 ago (La Calle).- El 6 de agosto de 1945, el ejercito de Estados Unidos lanzó una bomba atómica en la ciudad de Hiroshima, lo que provocó la rendición de Japón y el fin de la Segunda Mundial. Sin embargo, no fue suficiente porque tres días después, otra bomba cayó en Nagasaki. Los ataques dejaron más de 200.000 muertos debido a la radiación y, posteriormente, 400.000 fallecidos por problemas de salud, de acuerdo con la Organización de Naciones Unidas (ONU).

“Desde sus primeros días y resoluciones, la Organización ha reconocido la necesidad de eliminar por completo las armas nucleares. Sin embargo, seguimos sin lograr ese objetivo (…) Setenta y cinco años son demasiados para no haber aprendido que poseer armas nucleares disminuye la seguridad en vez de reforzarla. Hoy, un mundo sin esas armas parece alejarse más y más de nuestro alcance”, indicó el titular de la ONU, António Guterres en una ceremonia en Hiroshima para homenajear a las víctimas.

¿Qué sucedió?

A pesar de que los aliados lograron vencer a las fuerzas alemanas e italianas en la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos y Japón sostenían el enfrentamiento en la Guerra del Pacífico que en 1945 llevaba cuatro años.

El 26 de julio, el presidente Harry Truman lanzó un ultimátum a los japoneses, donde les exigió una “rendición incondicional”, de lo contrario, obtendrían “una destrucción rápida y absoluta”. Truman jamás indicó el uso de las bombas nucleares.

Diez días antes del ultimátum, EE.UU. había ensayado con éxito la bomba Trinity, la primera arma nuclear que se detonó en el mundo. Los estadounidenses escogieron Hiroshima como primer blanco, una ciudad que nunca fue bombardeada en el conflicto y sede de una base militar

El Enola Gay, un bombardero B-29 al mando del coronel Paul Tibbets, sobrevolaba Hiroshima a unos 9,5 km de altura cuando liberó la bomba Little Boy, que explotó en el aire, a unos 600 metros del suelo.

Bomba atómica
Fuente: BBC

Little Boy

El mecanismo interno de la bomba atómica Little Boy funcionaba como una pistola: disparaba una pieza de Uranio 235 contra otra del mismo material, indica un reportaje de la BBC.

Al chocar, los núcleos de los átomos que las componían se fraccionaron en un proceso llamado fisión. Esa fisión de los núcleos ocurre de manera consecutiva, generando una reacción en cadena en la que se libera energía y finalmente desata la explosión. Esta explosión tuvo la fuerza equivalente a 15.000 toneladas de TNT. Un kilo de TNT puede ser suficiente para destruir un automóvil.

«De repente me enfrenté a una gigantesca bola de fuego… Luego vino un ruido ensordecedor. Era el sonido del universo explotando», le contó Shinji Mikamo, sobreviviente de Hiroshima a la BBC.

Entre 50.000 y 100.000 personas murieron el día de la explosión.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *