Quito, 08 ago (La Calle).- El ciudadano israelí Shy Dahan, quien aseguró que vendió insumos médicos a Jacobo Bucaram, fue asesinado el 7 de agosto en la Penitenciaria de Guayaquil. Su compañero Sheiman Orem resultó con cortes en el cuerpo, informó el Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de Libertad (SNAI).

https://twitter.com/SNAI_Ec/status/1292104912134905856?s=20

Los ciudadanos estaban en prisión por hacerse pasar por agentes de la DEA. En el allanamiento que realizó la Policía al domicilio donde se encontraban habían USD 300.000.

El expresidente Abdala Bucaram indicó que sabía de las amenazas de muerte de los israelitas dentro de la Penitenciaria. “A mi me dijo uno de los israelitas que los querían matar, y me dijo sino eramos nosotros, yo le dije que era el gobierno para involucrar a mi familia. Que jamás en la vida era ese nuestro proceder…vivimos un terrorismo de estado”. Sin embargo, Bucaram no anunció si dio o no reporte a la policía sobre las amenazas y tampoco qué tipo de relación tenía con el israelita.

Los hechos

El pasado 21 de julio, los dos extranjeros fueron detenidos por venta irregular de pruebas de Covid-19 e indicaron que vendieron las pruebas a Jacobo Bucaram en Guayaquil.

“Me comuniqué con Jacobo Bucaram y nos pidió llegar a su casa en media hora. Decidimos que Orem fuera a la casa de él. Cuando Orem llegó a esa casa me envió fotos y videos. Ellos hicieron el negocio, acordamos que cuando saliera de ahí con el dinero nos fuéramos a Salinas para no quedarnos en Guayaquil”, dijo Shay Dahansu, uno de los detenidos y ahora buscado por la INTERPOL.

Por otro lado la declaración de Sheinman Orem  indica “Jacobo Bucaram me había contado que contó 21.440 cajas. Nosotros habíamos cerrado USD 15 por paquete y él fue ha buscar el dinero, la cantidad era de USD 321.600 dólares. El trajo una maleta que estaba con mucho dinero y contamos la cantidad. Fotografié el dinero dentro del cartón y se lo envié a Shay para que vea que lo recibimos”.

La fiscal a cargo del caso, Cecilia Peña Merino no pidió una pericia para el teléfono donde se encuentran las fotos y videos. Tampoco solicitó la versión de Bucaram, a pesar de que la defensa de uno de los detenidos lo solicitó.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *