10 frases de Julio Cortázar sobre el amor y la vida

Quito, 26 ago (La Calle). – Con su 1.93 de estatura y su característica barba, Julio Cortázar caminaba por Paris, Buenos Aires o Barcelona con el mismo aire místico que rodeaba su obra. Para él, las cosas eran mas de lo que se podía ver y la imaginación no era un límite.

Rayuela, Historias de Cronopios y Famas, Bestiario, El Libro de Manuel cuentan entre su vasta obra y este jueves al recordar 107 años de su nacimiento, estas frases nos acompañan en el viaje por su literatura.

Frases de Cortázar

  • «Nada está perdido si se tiene el valor de proclamar que todo está perdido y hay que empezar de nuevo».
  • «Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio».
  • «Creo que no te quiero, que solamente quiero la imposibilidad tan obvia de quererte como la mano izquierda enamorada de ese guante que vive en la derecha».
  • Probablemente de todos nuestros sentimientos, el único que no es verdaderamente nuestro es la esperanza. La esperanza le pertenece a la vida, es la vida misma defendiéndose.
  • “Después de los cuarenta años la verdadera cara la tenemos en la nuca, mirando desesperadamente para atrás”.
  • “En suma, desde pequeño, mi relación con las palabras, con la escritura, no se diferencia de mi relación con el mundo en general. Yo parezco haber nacido para no aceptar las cosas tal como me son dadas”.
  • “La humanidad empezará verdaderamente a merecer su nombre el día en que haya cesado la explotación del hombre por el hombre”.
  • “Creo que todos tenemos un poco de esa bella locura que nos mantiene andando cuando todo alrededor es tan insanamente cuerdo”.
  • “Si se pudiera romper y tirar el pasado como un borrador de una carta o de un libro. Pero ahí queda siempre, manchando la copia en limpio, y yo creo que eso es el verdadero futuro”.
  • “Porque un puente, aunque se tenga el deseo de tenderlo y toda obra sea un puente hacia y desde algo, no es verdaderamente puente mientras los hombres no lo crucen. Un puente es un hombre cruzando un puente”.

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